Gastronomía, ¿técnica o arte?

La chef Susana Espinosa y el fotógrafo profesional Juan Carlos Franco nos transmiten emociones mediante la presentación, llena de originalidad e imaginación, de platillos gastronómicos que todos conocemos.

Ésta es nuestra versión del consomé de pollo que cura todos los males.

Para curarte

Exposición de Flor Garduño

Exposición de Flor Garduño en la Galería Patricia Conde

 

A partir del 26 de abril Patricia Conde presenta en su galería el trabajo más reciente de Flor Garduño.

Flor Garduño es sin duda, junto con Graciela Iturbide, una de las máximas exponentes de la fotografía de autor en México.

Si eres fotógrafo profesional es una exposición que no te puedes perder, si no lo eres también.

Visite su página web para conocer más de ella y, sobre todo, disfrutar de su trabajo.

¡A no dejar pasar!

 

¿Fotografía análoga? Sí, ¡la digital!

¿Fotografía Análoga? Sí, ¡la digital!

 

Hace no mucho tiempo, antes de que la electrónica digital se apoderara del mundo de la creación de imágenes, a la fotografía se le llamaba así, fotografía, a color o blanco y negro pero sólo fotografía. Hoy con las nuevas tecnologías se habla de fotografía digital y, cuando se usa película, de fotografía análoga. Pero … ¿porqué análoga?¿Es correcto el término?… Yo, desde mi punto de vista como fotógrafo profesional, afirmo que no, no lo es y voy a dar mi versión.

Para empezar, veamos cuál es la definición de la palabra análogo en el diccionario:

análogo, análoga
adjetivo
Que tiene analogía o similitud con una cosa.
“la implantación de la informática ha tenido efectos análogos a los de una revolución industrial; los hechos fueron interpretados de forma análoga por los distintos encuestados”
sinónimos:    parecido, semejante, similar

Y cuál es la definición de digitalizar:

digitalizar
verbo transitivo
informática
Convertir una magnitud física, un texto o una señal analógica en una representación digital.
“un escáner puede digitalizar una fotografía y convertirla en un archivo de imagen”

Me parece que si análogo es sinónimo de similar, a alguien se le hizo muy natural hacer  una analogía con lo que sucede con la música, dónde a un disco de acetato LP se le denomina como música análoga y a un CD como música digital, por consiguiente también sería válido para la fotografía, ¿no? … ¡pues no!
Pero… ¿Por qué la música también de repente se convierte en análoga?

Revisemos un concepto técnico que se usa mucho en ingeniería eléctrica y electrónica cuando se quiere, por ejemplo, medir un fenómeno físico y tomemos el caso del sonido. La música, que es sonido, un fenómeno físico, para capturarla y guardarla se le tiene que convertir en algo diferente que se pueda manejar y almacenar,  en este caso en una señal eléctrica. Un micrófono nos sirve para capturar el sonido y convertirlo en señal eléctrica. A esta señal eléctrica se le conoce como señal análoga, no tanto por ser continua sino porque representa y se comporta de acuerdo al fenómeno físico que le da origen. Antes de la era digital, era la señal análoga la que se usaba directamente, bueno, después de cierta manipulación electrónica, para guardarse en los medios magnéticos como cassettes o cintas ó para crear los discos de acetato, y por eso a la música reproducida por esos medios se le conoce como música análoga. Hoy, para crear un CD o un archivo digital de música, lo que se hace es digitalizar la señal análoga y es esa señal análoga digitalizada la que se usa para hacer CDs, guardarla en medios magnéticos como el disco duro de la computadora o en dispositivos de estado solido. Nótese que en ambos casos la música se transformó en una señal, análoga o digital, para poder reproducirla, de ahí que se pueda hablar de música análoga o digital dependiendo de la señal de origen que la produzca.

Cabe mencionar que estamos hablando de sistemas de reproducción de música no de la música de origen o, ¿a oído usted hablar de un concierto de guitarra análoga, un piano análogo o algo por el estilo?.

Regresando a la fotografía, cuando enfocamos un sujeto y apretamos el disparador, la luz que recibe la película no se transforma en señal alguna pero sí modifica la estructura química del material fotosensible. El proceso de revelado y fijado sirve para dejarnos ver como fue afectado el material expuesto permitiéndonos ver así la imagen formada.
En este caso fue directamente la luz la que afectó la película, no existe una transformación de la luz en una señal análoga, mucho menos digital, de ahí que, fotografía, el nombre con que se bautizó a éste fabuloso método para crear imágenes es exacto, y como todos sabemos tiene su origen de las palabras griegas photos (luz) y graphos (escritura), es decir escribir con luz. Insisto,  no hay una señal análoga de por medio.

En la fotografía digital sucede algo similar que en la música. La luz capturada se transforma en una señal eléctrica por medio de un sensor, señal que posteriormente es digitalizada y tratada para volver a reconstruir la imagen.

En los casos de la música y la fotografía digital se usa siempre el mismo dispositivo de captura una y otra vez, algo que no es posible con los materiales fotosensibles porque una vez expuestos sufren un cambio permanente (no conozco a nadie que use para todas sus fotos el mismo pedazo de película).

Entonces, si en la fotografía tradicional con película -u otro material fotosensible- no existe una señal análoga de por medio y es solo la luz la que hace la imagen… ¿Tiene sentido llamarla fotografía análoga?, por lo anterior yo afirmo que no y el llamarla así es un disparate.

Juan Carlos Franco Toriz

La impresión en platino paladio

Fotografía en platino/paladio

 

Como fotógrafo profesional siempre he estado interesado en la historia y evolución de nuestro medio, además, como amante del cuarto obscuro, me fascinan los procesos fotográficos antiguos que nos dan impresiones con texturas y tonos muy particulares. La impresión en platino/paladio es uno de esos procesos.

La impresión fotográfica en platino/paladio es un proceso fotográfico para imprimir imágenes en papel que fue muy popular entre los fotógrafos de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. El método se basa en la química por oxidación reducción entre el oxalato férrico y el tetracloroplatinato de potasio. El hierro se oxida con la exposición a la luz ultravioleta, posteriormente durante la etapa de revelado se reduce con las sales de platino para formar platino metálico.
Para la impresión, se prepara una solución química con estos materiales, se le extiende sobre un papel y se deja secar. Se coloca el negativo sobre el papel y se expone el conjunto a luz ultravioleta. El papel expuesto se revela, aclara y lava. Dado que la solución química es absorbida por el papel, la imagen que se obtiene está realmente metida entre las fibras, no solamente sobre la superficie como ocurre en los papeles fotográficos tradicionales, dónde la emulsión fotosensible se adhiere al papel mediante una capa de barita. El acabado de la fotografía es mate y el tono puede variar de neutro a cálido (dependiendo de la combinación paladio/platino y revelador).
Se tiene registrado que fue el inglés William Willis quien obtuvo la primera patente del proceso en 1873. Actualmente, la impresión en paladio/platino está considerada dentro de los procesos fotográficos llamados alternativos, que son aquellos que no utilizan (o lo hacen parcialmente) materiales fotosensibles con emulsión de plata producidos industrialmente.
Dos factores hicieron que prácticamente desapareciera: el estallido de la primera guerra mundial que disparó el precio del platino (en esa época se usaba más platino que paladio porque el precio del paladio era muy elevado), y la evolución tecnológica de la industria fotográfica que, buscando mejores productos para el consumidor masivo, encontró en la plata el elemento fundamental para su desarrollo.
La fotografía en platino/paladio se hace por contacto, es decir, se juntan en una prensa el negativo y el papel para exponerse a la fuente de luz ultra violeta. Puesto que es un proceso por contacto, el tamaño de la imagen final está determinado por el tamaño del negativo. Esto también fue factor para relegar a la fotografía en platino/paladio, ya que se requerían cámaras muy grandes y pesadas para obtener negativos de un tamaño adecuado. De los avances tecnológicos resultaban cámaras más pequeñas, de más fácil manejo, películas más sensibles y ópticas de mejor calidad. Los papeles fotográficos con emulsión de plata eran más rápidos, se hacía posible proyectar el negativo sobre el papel para agrandar la imagen. El siguiente paso era obvio, quién, para tomar fotografías, iba a querer seguir cargando con una cámara inmensa y pesada (además de los accesorios!). La impresión fotográfica en platino paladio pasó paulatinamente al olvido.
Fue hasta mediados de los sesentas, que algunos fotógrafos buscando alternativas diferentes a la impresión en plata/gelatina, se interesaron nuevamente en la impresión en platino/paladio. Para 1970 Irvin Penn, entre otros, ya elaboraba fotografías con este proceso. Poco a poco la impresión en platino/paladio fue ganando adeptos, sin embargo, puesto que el tamaño del negativo determina el tamaño de la imagen, el proceso interesaba más que nada a aquellos fotógrafos que trabajaban con cámaras de formato muy grande o que tenían la suficiente paciencia y habilidad para agrandar un negativo por métodos fotográficos tradicionales.
Actualmente, gracias a la evolución tecnológica en materia de manejo de imágenes e impresión por computadoras, podemos trabajar con cámaras de cualquier tipo, de película o digitales, y con ayuda de nuestra PC e impresora, hacer un negativo del tamaño deseado para imprimir en platino/paladio.
Esta alternativa digital en el flujo de trabajo fotográfico, está ayudando a que la impresión en platino/paladio vuelva, una vez más, a ser popular entre los fotógrafos profesionales y aficionados.

Juan Carlos Franco Toriz